Está conformada por bosques de galería reemplazados cada vez más por pastos y cultivos, o por centros urbanos y la inmensa explotación carbonífera a tajo abierto de El Cerrejón.

Sólo los dos ríos mencionados atrás tienen permanencia como tales:
Trupillos y cardones “Los demás cursos de agua son arroyos esporádicos, con crecidas violentas y cortas y transporte aluvial abundante. Unos pocos vallecitos privilegiados se benefician de manantiales cuyo caudal excepcionalmente es permanente (vertiente NE de la Serranía de la Macuira). Las aguas superficiales se aprovechan a menudo por el sistema de jaguey, pero entonces las sequías prolongadas son críticas. Las reservas subterráneas, de dificil aprovechamiento y regeneración, son además frecuentemente saladas. Ambos recursos plantean serios problemas para el abastecimiento de los hombres y animales.